Recorrido de Gazillion Infraestructura: cómo pasamos de armar gabinetes en un taller rentado a surtir pasillos técnicos completos en centros de datos del norte del país.
Abrimos con dos dobladoras de lámina y un cliente que necesitaba gabinetes metálicos para un nodo de red en Mexicali. El primer rack salió con puerta perforada al 70% porque no había forma de conseguir malla importada en ese momento. Ese detalle nos enseñó a medir el flujo de aire antes de prometer cualquier cosa.
Un integrador de Tijuana nos pidió bandejas que no atraparan calor entre los cables. Diseñamos la canaleta con fondo de rejilla y bordes redondeados para fibra óptica. La primera instalación fue en un cuarto de comunicaciones con techo de losa, así que aprendimos a resolver soportes colgantes sin taladrar la estructura principal.
Llegaron pedidos de sucursales bancarias y clínicas donde no cabía un rack de piso. Ajustamos el diseño del gabinete de 12U con ventilación lateral y panel trasero desmontable. La cerradura de seguridad dejó de ser opcional: en esos sitios el acceso al cableado estructurado tenía que quedar bajo llave.
Antes de entregar los primeros racks de piso para una sala de servidores en Ensenada, cargamos 1200 kg distribuidos durante tres días. Reforzamos la base y cambiamos la tornillería por acero inoxidable. Desde entonces cada lote sale con kit de anclaje y guías laterales para organizar el cableado.
Varios clientes empezaron a pedir paneles ciegos y puertas con mayor porcentaje de perforación para separar pasillos fríos y calientes. Trabajamos con ellos midiendo temperaturas en sitio y ajustando la ventilación sin depender de equipos activos. Fue un cambio de enfoque: menos promesa comercial, más prueba en piso.
Hoy surtimos proyectos en Baja California, Sonora y Sinaloa con entregas programadas por etapa de obra. Mantenemos el taller en Avenida Bugambilias y seguimos fabricando por lote, revisando cada gabinete antes de que salga. El siguiente paso es ampliar el catálogo de organizadores verticales para fibra.
Gazillion no nació como proveedor de racks. Empezó armando gabinetes metálicos por encargo para integradores que necesitaban estructuras firmes y no encontraban quién las hiciera con la tolerancia correcta. Ese trabajo de doblado, soldadura y pintura en polvo sigue siendo la base de todo lo que vendemos hoy.
Cada etapa que aparece a continuación responde a un problema concreto que nos plantearon clientes en campo: peso que no aguantaba, aire que no circulaba, cables que se cruzaban sin orden. No hubo una estrategia de crecimiento escrita de antemano, hubo pedidos que nos obligaron a resolver mejor.
Fabricábamos estructuras de piso para integradores que armaban cuartos de comunicaciones en naves industriales del norte del país. La prioridad era simple: que el acero no cediera con el peso y que las puertas cerraran alineadas después de años de uso.
Los mismos clientes empezaron a pedir canaletas porque el cableado suelto complicaba el mantenimiento y calentaba los equipos. Diseñamos bandejas de rejilla con bordes redondeados y radios amplios, pensadas para fibra óptica y para inspección sin desmontar tramos completos.
Muchas instalaciones B2B no tienen metros libres para un rack de piso. Ahí entraron los gabinetes murales con ventilación pasiva y panel trasero desmontable, que resolvieron nodos de red en oficinas, clínicas y plantas donde el espacio ya estaba ocupado.
Con salas más densas, el siguiente paso fue trabajar la ventilación como parte del gabinete y no como un accesorio. Puertas perforadas, paneles ciegos y guías laterales empezaron a entregarse como un conjunto, no como piezas sueltas que el cliente armaba por su cuenta.
Los racks cargados con equipos de 19 pulgadas y bandejas extraíbles exigen refuerzos que no se ven. Reforzamos bases, cambiamos calibres de lámina y estandarizamos kits de anclaje al piso después de ver deformaciones en instalaciones antiguas que no eran nuestras.
Ya no trabajamos solo por encargo. Tenemos líneas definidas de racks de acero, canaletas de rejilla y gabinetes murales, con medidas y acabados que se repiten entre proyectos. Eso permite que un integrador en Mexicali reciba lo mismo que uno en Monterrey, sin sorpresas en el montaje.
Detrás de un rack de acero o una canaleta de rejilla hay mediciones, cortes y revisiones que no se ven en la foto final. El equipo de Gazillion trabaja entre el taller de Baja California y las visitas a sitio, ajustando piezas a la altura real de cada pasillo técnico.
Perfiles de piso y de campo
Ingeniería de producto, corte y doblez de lámina, control de calidad y acompañamiento en la instalación. Cada persona responde por una etapa concreta del proceso, no por un cargo decorativo.
Define especificaciones de carga y ventilación para gabinetes de piso. Revisa planos de sala y valida que el flujo de aire frontal coincida con la distribución real de los equipos.
Ingeniería de productoTraduce requerimientos de clientes B2B en medidas de fabricación. Ajusta profundidades, rieles de 19 pulgadas y paneles ciegos según el tipo de nodo que se va a montar.
Producción de láminaCoordina corte, doblez y soldadura del acero laminado. Supervisa el acabado en pintura en polvo negro mate y el alineado de puertas perforadas antes del armado.
Control de calidadVerifica tolerancias, anclajes y pruebas de carga estática. Documenta cada lote con su número de serie y revisa que la tornillería entregada corresponda al equipo.
Soporte en sitioAcompaña el montaje de canaletas y organizadores de cableado estructurado. Resuelve radios de curvatura para fibra y deja el pasillo técnico listo para inspección.
Nacimos atendiendo una necesidad muy concreta de las salas técnicas mexicanas: gabinetes metálicos que aguanten el peso real de un blade con fuentes redundantes y canaletas que no se vengan abajo cuando alguien agrega el tercer tramo de fibra. Antes de vender cualquier rack, medimos el pasillo, revisamos la altura libre del plafón y calculamos el flujo de aire disponible. Si el espacio no da para un rack de piso de 42U, lo decimos y proponemos un gabinete mural de 12U con ventilación pasiva. Esa honestidad técnica es el principio que sostiene todo lo demás.